Tu contraseña es la llave de tu vida digital: correo, banco, redes y fotos. Si esa llave es débil o la usas en todas partes, un solo robo abre todas las puertas.
Piensa en un gestor de contraseñas (como el que ya trae tu teléfono o navegador) como un llavero con candado: guarda todas tus llaves y tú solo recuerdas una, la del llavero. Así puedes tener una clave distinta para cada sitio sin volverte loco.
Carlos usaba la misma clave en todo. Una tienda donde compraba sufrió una filtración… y con esa clave entraron a su correo y a su banco. Lee la historieta completa de Trusty →